La influencia social a la que estamos expuestos puede hacer casi imposible que nos llegue información adecuada sobre nuestra fertilidad combinada, métodos anticonceptivos, el ciclo menstrual, etc. Por suerte, son cada vez más personas en todo el mundo las que buscan y eligen los métodos naturales, que, igual de eficaces que algunos anticonceptivos hormonales, no tienen el efecto adverso sobre la salud femenina que estos conllevan.

Por otra parte, son muchas las parejas que también, decepcionados y abatidos por la ineficacia de los tratamientos de fertilidad asistida, acuden finalmente a los profesionales de métodos naturales como Billings®. En esta alternativa encuentran que los porcentajes de éxito son mucho mayores, con una inversión económica irrisoria con respecto a la que acaban de desembolsar y que les permite conseguir el deseado embarazo en menos de la mitad del tiempo que han estado en tratamiento hormonal asistido. Por supuesto, no es desdeñable el hecho de que, además, el tratamiento hormonal tiene sobre la mujer efectos físicos y psicológicos demoledores, que no atienden a las características personales de su ciclo y su aparato reproductor, sino que son aplicados según un tratamiento estándar.

Entonces, ¿cómo sabemos si la planificación familiar es para nosotros?

A modo resumido, podemos decir que la planificación familiar es una opción ideal para cualquier pareja por la multitud de ventajas que aporta a ambos, así como por la inocuidad sobre la salud femenina. Más en concreto, el método Billings®, por sus altos porcentajes de éxito, es muy recomendable en cualquier etapa de la vida fértil de la mujer, ya que le aporta conocimiento sobre su salud ovárica: en la adolescencia le ayuda a vivir de forma consciente y natural sus ciclos y, más adelante, le puede permitir tanto evitar como buscar embarazos.

Independientemente de la decisión que la pareja haya tomado, el seguimiento del método Billings® requerirá de ambos algunas acciones que les ayudarán a conseguir un conocimiento exhaustivo sobre su fertilidad combinada:

  • Es ideal que el hombre también esté involucrado en todo el aprendizaje: al fin y al cabo, la fertilidad es una combinación del hombre y la mujer. Que él se sienta parte del proceso le hace sentir que también su opinión es imprescindible.

  • Se necesitará continuidad a la hora de hacer los registros diarios que requiere el método (no son una información complicada de registrar, pero sí requiere que se haga de forma continuada). En esta tarea, el hombre también puede ser un gran apoyo para ella.

  • Con exactitud la pareja sabrá diariamente si se encuentran en un momento fértil, por lo que si están intentando evitar un embarazo, los días fértiles requerirán la abstinencia en las relaciones sexuales.